La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las

La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las
En 1953, Howard R. Bowen definió a la Responsabilidad Social del Empresario como “…las obligaciones de los empresarios para seguir políticas, tomar decisiones o adoptar líneas de acción deseables en términos de los objetivos y valores de la sociedad”. ETICA Y SUSTENTABILIDAD: VALORES BASICOS PARA LAS EMPRESAS

11 de abril de 2020

Nueva Etapa en la historia humana


La Responsabilidad Social, un vehículo para mejorar las relaciones entre empresas y personas.


Ya es posible desde ahora, pronosticar que este 2020 se convirtió en un antes y un después en la manera que se ha venido desarrollando la civilización humana.

Puede tal vez sonar exagerado lo antes mencionado, sin embargo, la aparición del coronavirus ha puesto en alerta a la humanidad entera, sin importar condición social, nacionalidad, nivel educativo, y sexo, solamente se ha visto según entiendo una diferencia en cuanto a la edad, los mayores son los más susceptibles de contagio.

Lo anterior implica que estamos ante un ente biológico como nunca, al menos en nuestra era, ante el cual estamos inermes por no contar con una vacuna hasta ahora, y que se tendrá según se dice, hasta el 2021.

Todo lo antes dicho fue con la intención de percatarse de la realidad en la que nos encontramos como sociedad, y por ello, aunque la mayoría de nosotros no estamos en el mundo de la medicina para atender o curar a los enfermos, tenemos, no obstante, mucho que hacer para ayudar a detener la propagación de este virus.

Y es ante este escenario cuando la Responsabilidad Social toma un carisma muy esencial, que nos habla de la importancia que le debemos a todo el ser humano. Esta responsabilidad que nace precisamente de nuestra relación como seres humanos, y la importancia que nos debemos como tales; siendo esto lo que debemos llevar a todo lugar al que vayamos, ya que estaremos justo, conviviendo con otros seres humanos.

Y todo esto dicho a nivel ser humano, es lo mismo, toda proporción guardada, a lo que se requiere realizar a nivel empresa, sin importar aquí también, ni el tamaño, nacionalidad o el giro de la empresa.

Reitero lo ya dicho desde hace tiempo y por muchos, que este ente que fue creado como centro de producción, es ya ahora un centro social donde conviven todo tipo de personas; y es ahora ante esta pandemia, que su Responsabilidad Social amplía su espacio y dimensión.

Si bien es importante el aspecto económico, no es solamente el de generar riqueza, sino como el medio para sobrevivir, al menos. La empresa es ese vehículo que puede y debe ayudar a no verse afectado por esta pandemia, ya sea como organización o individuo. Considerar o innovar, métodos o formas para continuar con las actividades, como el teletrabajo, modelo que tiene muchos años de existir, pero que es poco atendido, tal vez por desconfianza o temor por un posible abuso.

Es aquí donde se debe hacer manifiesta la responsabilidad, generada por una confianza que surge entre el empleador y los empleados; buscando el apoyo y el beneficio mutuo.

También es importante mencionar que otras tantas organizaciones empresariales han aportado por diversos medios, apoyos en dinero o en especie a sectores determinados.

Con todo esto, tal vez esta pandemia sea el pretexto que se requería para cambiar y mejorar nuestro modo de relacionarlos, generando una confianza y apoyo mutuos, y dándonos cuenta que es a través de todos podemos estar mejor, siendo más y mejor socialmente responsable.

Seguiremos platicando ...

30 de mayo de 2019

Ironía


¿Qué mayor ironía vivimos los habitantes de este planeta y particularmente de este país (México)? Andamos buscando como seres humanos el “paraíso perdido” llamado así religiosamente, cuando tenemos en este planeta todos los insumos o recursos necesarios para que toda la humanidad pueda llevar al menos una vida cómoda, económicamente hablando.

Y en este país (México), creo que la situación es peor desafortunadamente, nombrado alguna vez como el “cuerno de la abundancia” por su forma y todos sus recursos naturales, el nivel de bienestar y/o de riqueza no mejora y las expectativas para al menos el mediano plazo o lo que resta sexenio, no se perciben como muy positivas.

Tanto en el plano internacional como en el local, se argumentan un sinfín de razones para justificar la situación actual, pero concretamente “no pasa nada”.

Si viniera algún extraterrestre y viera en las condiciones en que nos encontramos, tanto social como económicamente, es muy probable que se sorprendería que a pesar de los avances en la ciencia y en la tecnología logrados en al menos los pasados cien años, las desigualdades sociales, que incluyen las económicas, crecen paulatina y constantemente; como una sombra que no hace ruido y se mueve de manera imperceptible.

Unas cifras para justificar lo antes dicho: Según Oxfam (confederación internacional formada por 17 organizaciones no gubernamentales nacionales que realizan labores humanitarias en 90 países); para el 2019, señala que 42 personas tenían tanto dinero como la mitad más pobre del mundo.

Una advertencia importante a los datos anteriores, es que la gente de la lista con menos dinero no necesariamente es pobre en absoluto: podrían ser profesionales altamente calificados con grandes cantidades de deuda estudiantil, por ejemplo, o personas con altos ingresos, pero con hipotecas enormes.

Considerando estos “considerandos”, no deja de ser impresionante la enorme desigualdad en el nivel de vida la población de este planeta.

Es patético que, a pesar de los grandes avances tecnológicos, de haber logrado importantes avances en la producción de alimentos, todavía haya gente que muere de hambre todos los días, tanto en la zona metropolitana de Monterrey, en México o en África, es una situación diaria y universal.

Si yo fuera el visitante del espacio antes mencionado, digo que es una verdadera ironía que tengamos todo para estar mejor, la desigualdad se mantiene como un paradigma, para seguir con la división racial, social y económica.

En con este entorno con el que nos topamos quienes hablamos de la responsabilidad social, que no queremos que sea vista como una utopía o un bello sueño que nunca podrá ser.

Las generaciones mayores que vamos ya de salida, pero más todavía las que ahora son ya adultas como los millenials, tienen la gran responsabilidad social para ellos y sus hijos; de lo contrario, cualquier virus o insecto tiene más derecho a vivir en relación a un “ser que tiene conciencia”.

Seguiremos platicando ….

6 de mayo de 2019

Escasez Social


Uno de los objetivos, o tal vez el único, que preocupa de manera principal a la sociedad en general, es el bienestar económico, algo que puede sonar obvio, sin embargo, el alcanzarlo no depende únicamente de factores estrictamente económicos.

Considero que es importante recordar y tener siempre en mente, que ésta ya mencionada ciencia económica es parte de las llamadas ciencias sociales, y por ese simple hecho, su desenvolvimiento, desarrollo y mejora, depende en mucho del accionar social del ser humano.

El accionar humano se refiere principalmente a la forma como nos relacionamos en nuestra convivencia y de manera importante, lo que hacemos y estamos dispuestos para mejorarla, y esto incluye la parte económica.

Todo esto dicho en términos económicos se refiere a la generación de valor social, es decir, hay que fortalecer las relaciones humanas: el respeto, la amistad, la justicia, la libertad, el amor, la honestidad y la tolerancia principalmente.

Esto en conjunto servirá para formar el llamado capital social, es decir, lo que llamamos comúnmente cooperación, pero que comprende o está formado por las redes sociales y la confianza mutua principalmente.

Con base en esto dicho y volviendo al punto inicial de la necesidad de mejorar el bienestar económico; pues entonces de lo que se trata es de fomentar el capital social y con ello el valor social; aspectos que propiciarán el bienestar económico.

Un claro ejemplo de lo antes señalado son los países nórdicos que cuidan y fomentan las relaciones humanas, la cooperación por ejemplo, con lo que su capital social va en aumento.

Si queremos que este país mejore económicamente necesitamos una mayor responsabilidad social, que implica incrementar nuestros valores sociales como la honestidad, la tolerancia y la cooperación, por mencionar algunas de las que considero principales.

Si queremos tener un país rico, en donde la población pueda tener un mejor nivel de vida, debemos buscar pensar inicialmente en términos sociales; si quiero estar mejor, el otro debe estar también mejor (valor social), ambos como parte de la sociedad, si buscamos el mutuo beneficio (capital social) estaremos propiciando una mejoría para toda la población.

Se habla de una falta de productividad en términos económicos, y que eso repercute en los niveles salariales; pero esa productividad no es solo el hacer más de algo, sino hacerlo mejor y pensando en el beneficio de empresa y sociedad en general.

Es seguro que todo esto suene raro, pero la verdad es que no estamos educados a pensar en términos sociales, sino solamente en términos individuales (primero yo, después yo).

En suma, un aumento del capital social es un factor clave para que el país pueda estar mejor en términos económicos. Y para ello necesitamos educar en valores sociales, de ahí nace todo, la forma de ser y actuar de cualquier persona y por consiguiente de la sociedad en general. Quiero pensar que estamos a tiempo.

Seguiremos platicando …