La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las

La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las
En 1953, Howard R. Bowen definió a la Responsabilidad Social del Empresario como “…las obligaciones de los empresarios para seguir políticas, tomar decisiones o adoptar líneas de acción deseables en términos de los objetivos y valores de la sociedad”. ETICA Y SUSTENTABILIDAD: VALORES BASICOS PARA LAS EMPRESAS

12 de agosto de 2016

¿Seguiremos viviendo en el pasado?

La globalización y la sustentabilidad en sus tres aspectos, el ecológico, el social y la rentabilidad, obligan a modificar las instituciones que existen desde por lo menos desde hace 200 años, verlos en el contexto actual, y no seguirlas viendo y operando como cuando fueron creadas.

Dentro de dichas instituciones me refiero específicamente la empresa cuando fue formalizada por allá en el siglo XVIII. Dicha formalización se hizo tomando en cuenta los antecedentes más cercanos en el tiempo y con la mentalidad desarrollada en aquel entonces. En retrospectiva creo que es válido decir que fue creada tal vez sin quererlo, sin conciencia clara de su causa y efecto y por consiguiente sin una visión a futuro.

Tal vez, y pensando en Adam Smith entre otros, hubo algunos pensadores que notaron la trascendencia de dichas instituciones, pero poco se tomó en cuenta sus apreciaciones y reflexiones e imperó más una mentalidad mercantilista sin reparar en sus efectos a futuro.

Durante el siglo XIX y gran parte del siglo XX, se manejo sólo o primordialmente con la idea de la rentabilidad para sus dueños y nunca o muy poco en el mejor de los casos, se tomaron en cuenta las llamadas externalidades, sus efectos para y con la sociedad.

Este último término, la sociedad, fue visto como un concepto etéreo, vago, difuso, sin origen y destino que abarca a toda la población que no es propietaria de alguna empresa, pero que vive de la empresa como trabajador o empleado, y adquiere los productos y servicios que salen de dicha empresa.

En otras palabras, lo importante fue y sigue siendo en muchos casos solamente la empresa por su rentabilidad. Concepto este último como la causa y efecto de todo el quehacer humano.

Mentalidad un tanto cuanto distorsionada que tiene lo económico como el único ideal a seguir, que inclusive ha sido separado de lo social y que puede y debe moverse por sí mismo. Siendo el paradigma que mueve a las empresas.

Es innegable que la economía es básica e imprescindible, pero como un medio y no un fin. Siendo esta nueva mentalidad en la que se inspira el concepto de sustentabilidad en el aspecto de la rentabilidad. Mentalidad también en donde se encuentra la responsabilidad social.

Es por ello como se señaló en un principio, la necesidad de modificar las mentalidades que originaron a esta institución (empresa, verla desde una perspectiva diferente, que sea de avanzada y no un ancla que frena el desarrollo de la sociedad en su conjunto.

Una empresa que se preocupa por el bienestar de la sociedad, pero no en forma solamente altruista o filantrópica. Es necesario percatarse que es la única creación humana hasta ahora, que además de producir los bienes y servicios necesarios, puede ser quien ayude al bienestar de la sociedad tanto en la parte social como económica.

La experiencia humana adquirida en al menos los pasados dos siglos, debe ser aprovechada para lograr un avance real en lo económico y social en el actual siglo XXI, de lo contrario, seguiremos viviendo en el pasado.

Seguiremos platicando …

21 de julio de 2016

El dinero visto como un bien social

La posibilidad de poder conseguir dinero de manera rápida, accesible y con un costo moderado, es tal vez una de las principales maneras como se puede poner en práctica la Responsabilidad Social.

Creo que es válido decir que cualquier persona requiere de más dinero en algún momento de su vida, ya sea para atender una emergencia, para vacacionar, estudiar o para adquirir una casa. Situación semejante sucede en el ámbito de los negocios, ya sea para la creación de una empresa, o para las ya establecidas; la obtención de dinero siempre es una constante en su vida.

Estoy cierto que lo antes dicho no es ninguna novedad, pero en este caso mi intención es obviarlo en el sentido de su necesidad prácticamente constante, y es aquí donde resalta el tema del crédito.

La búsqueda y obtención de crédito se registra en toda la historia desde tiempos inmemoriales. Lo que nos lleva a decir que siempre se ha registrado el hecho de que alguien tiene dinero, y por contraparte alguien que lo necesita.

Por lo anterior, el crédito es de alguna manera una necesidad que tal vez se pueda considerar básica en la vida de cualquiera, ya sea persona y/o empresa, y por eso mismo como se dijo al inicio, se requiere obtenerlo de manera rápida y primordialmente también que su costo (tasa de interés), no implique una condena perpetua para quien lo recibe.

Algo que hasta ahora no visto o leído de manera sencilla, es que la crisis financiera del 2008, y posiblemente todas las anteriores fue precisamente por el manejo del crédito; recordemos que todo empezó cuando se otorgaron créditos o financiamiento hipotecarios de manera poco cautelosa, y de ahí surgieron otros créditos más que la resultante fue una escalera de créditos en donde finalmente la base de la escalera se rompió y con ella los financiamientos que estaban atados a dicha base.

A mi manera de ver todo lo sucedido, fue una falta de responsabilidad social por quienes los otorgaron por una clara codicia, y por otro lado también de quienes obtuvieron el dinero que no consideraron la posibilidad de no poder pagar.

El dinero es finalmente otro bien en el mercado, y por lo tanto se comporta económicamente como cualquier otro, pero, se le puede considera como de primera necesidad ya que nadie puede prescindir de él, y por lo tanto se le debe manejar bajo este criterio, es bien básico.

En términos de responsabilidad social considero que nadie debe usufructuar con el dinero a través de la especulación, como tampoco quien produce y comercializa productos como el pan.

Se requiere, lo cual no es fácil, ver el dinero como un medio y no como un fin en sí mismo. Sirve para la obtención de bienes y servicio pero no para sencillamente acumularlo, esto último cualquier economista sabe que es totalmente improductivo.

Por todo lo anterior, el crédito debe estar al alcance de cualquiera y con costo accesible; el ejemplo de Yunus y su banca social es una clara muestra de lo que debe ser cualquier organización que brinde financiamiento, es una evidente demostración de su responsabilidad social en práctica, el apoyar a otros para que estén mejor.

Seguiremos platicando …

1 de julio de 2016

La empresa del siglo XXI

En una forma tal vez imperceptible pero de manera paulatina la empresa ha venido cambiando tanto en su concepto como en su percepción, una entidad muy diferente a como era percibida en el pasado siglo XX, y que tiene un papel significativo al menos para el presente y en el futuro.

Recordemos que desde sus inicios hasta al menos la década de los setenta su papel principal fue visto eminentemente económico, la producción de bienes o servicios tenía como finalidad principal el generar riqueza y siendo esta únicamente para los socios o accionistas; al respecto vale recordar la ya convertida en un ícono o símbolo la aseveración de Milton Friedman, cuando sentenció que la responsabilidad social de la empresa era el generar utilidad para los propietarios de la empresa. Expresión que fue considerada por muchos, como la culmine de la razón de la empresa.

Sin embargo, el concepto empresa vino transformándose viéndose esto inicialmente en cuanto a su relación con el personal. Baste recordar que durante muchos años el área encargada del personal se denominaba como “recursos humanos”, lo cual como se dijo después, se equiparaba al ser humano como un recurso más, o un factor adicional de los factores de la producción.

Posteriormente, queriéndole dar un estatus diferente y que lo separa de los mencionados factores de producción, a esta área se le comenzó a llamar “departamento de personal”, es decir, la gente que trabaja en las empresas son personas con todo lo que ello implica, entrando en su atención la ahora conocida como sicología laboral; entendiendo además que esta persona tiene derechos, objetivos y metas personales, que busca lograrlos dentro de la empresa.

Así llegamos ahora al departamento de capital humano. En al menos los pasados cincuenta años se pasó de ser un recurso a convertirse en capital, pero teniendo siempre una connotación económica. Pero en la actualidad al menos desde el pasado reciente, se ha venido entendiendo que esta capital además de requerir un ingreso monetario, necesita ser visto como una persona en todas sus dimensiones, viéndose que esa responsabilidad social que se consideraba solamente para los accionistas debe ser también para quienes trabajan en ella; luego entonces la empresa no solamente es una entidad productora de bienes y servicios, sino vista más ampliamente, es un centro social en el que acuden las personas y que conviven para realizar actividades para generar un bien o servicio.

Pero esa misma empresa, es el objetivo de cualquier estudiante que busca en ella la forma de realizarse como ser humano y como profesionista, y que en alguna forma también es ya una escuela que entrena y capacita a quienes laboran en ella.

Y en una dimensión más amplia, esa misma empresa tiene ahora la obligación de ayudar a crear una mejor sociedad, tanto en los bienes que produzca, como en su quehacer y relación con la sociedad, tiene entonces una responsabilidad social que considera lo ecológico y la sustentable, y esto es porque su crecimiento y desarrollo se lo debe a la sociedad en general.

Esta es la empresa del siglo XXI.

Seguiremos platicando …