La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las

La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las
En 1953, Howard R. Bowen definió a la Responsabilidad Social del Empresario como “…las obligaciones de los empresarios para seguir políticas, tomar decisiones o adoptar líneas de acción deseables en términos de los objetivos y valores de la sociedad”. ETICA Y SUSTENTABILIDAD: VALORES BASICOS PARA LAS EMPRESAS

7 de septiembre de 2017

Nueva Sustentabilidad (primera parte)

La sustentabilidad se encuentra en un proceso de adquirir otro nivel que va más allá de solamente buscar el reciclado, que implica otro nivel de conciencia por decirlo de algún modo.

En los últimos meses me han llegado por distintos medios y remitentes, formas diferentes de abordar el tema de sustentabilidad que considero rompen el paradigma de buscar solamente el reciclado, o la también llamada economía circular, y que pretender terminar con la forma como la sociedad en general, tanto en el presente como en el pasado, ha manejado lo que comúnmente llamamos basura.

Una de ellas considera que, si observamos cualquier lugar todavía virgen, si es que todavía existen, ya sea en el mar o un bosque, no existen desechos o basura naturales; las plantas, los animales o cualquier ser vivo, no generan basura: de alguna manera que podríamos llamar natural, los desperdicios que se generan son absorbidos por la propia naturaleza, o sea que no existen desperdicios, todo se aprovecha y es utilizado por el resto de los seres vivos, ya sean sus desechos biológicos como sus heces (material orgánico), o sus cuerpos al morir, todo esto es aprovechado por otro tipo de seres vivos en un proceso sin fin, el cual se mantiene en un proceso equilibrado; y esto lo puede observar cualquiera, un proceso que se ha mantenido estable por miles de años. Esto significa entonces que es el propio ser humano el que inventó y desarrollo el término basura o desecho, algo que ahora abunda en cualquier parte del mundo.

De alguna manera el propio ser humano se desligó de esa cadena, tal vez pensando que la naturaleza la absorbería y se encargaría de ella, algo que no ha sucedido y que con el modelo de producción y de vida actual es muy difícil que esto termina; por lo tanto, es necesario romper el paradigma del modelo de vida que existe y reunirse de nuevo con la naturaleza que no es nuestro bote de basura.

Y esto me lleva al otro modelo que considero muy interesante y que de alguna forma se conecta con lo antes mencionado.

Este nos dice, palabras más palabras menos, que el ser humano es parte de la naturaleza, algo que implica algo más que estar conectado a ella. De alguna manera, a un nivel que algunos llaman espiritual, estamos unidos a todos los seres vivos; y en base a ello, señala que solamente tenemos un planeta que es nuestra casa (un grano de arena en la inmensidad del universo), y que tenemos la responsabilidad de cuidarlo en comunión con todos los seres vivos, animales y plantas. Modelo que se maneja en el presentado en la película Avatar que se estrenó hace algunos años.

En cualquiera de los dos casos mencionados, de alguna forma, creo, terminan con ese modelo religioso imperante desde hace dos mil años, que señala al hombre como el rey de la creación. Y aunque fuéramos ese rey de la creación, por eso mismo tenemos la responsabilidad ecológica de cuidar nuestro mundo y de todos los que vivimos en él.

Seguiremos platicando ….


4 de agosto de 2017

Los Millennials ante la tecnología y su comportamiento social

De alguna manera, los impresionantes avances tecnológicos de los últimos años se han “mezclado” con la cultura, generando un impresionante impacto principalmente entre la población menor a los 35 años de edad, gestándose un perfil entre ellos que repercute en la manera como se comportan socialmente.

Sociólogos como el francés Gilles Lipovetsky, señalan que la “ligereza” es una característica de la sociedad contemporánea, que basa su existencia en la ley del “mínimo esfuerzo”. Esa ligereza la podemos ver en el hecho de que muchos jóvenes tienen objetivos “light” para su vida, o peor aun cuando no existen objetivos y se vive simplemente por vivir. Hay, como dice el mismo autor, un desprecio al esfuerzo.

Los que tenemos contacto con jóvenes hemos podido constatar que lo dicho por el mencionado autor es desafortunadamente cierto en muchos casos; estos jóvenes van a la escuela, ingresan en algún trabajo y están ahí “por mientras”, sin tener un objetivo o propósito en la vida, pensando que el fin último de esta vida es simplemente vivir con una actitud hedonista y egoísta, y aunque suene romántico no tienen un sueño, un algo porqué vivir, algo grave si pensamos que estas generaciones ahora jóvenes irremediablemente llegarán a ser mayores y por consiguiente la pregunta es: en qué condiciones estarán en su senectud.

Si bien es cierto que la responsabilidad social que ahora conocemos consideró inicialmente el comportamiento de las empresas, es importante recalcar que las empresas son dirigidas y manejadas por personas, y por ello esa responsabilidad nace y se desarrolla dentro de esas mismas personas, no creo que deba manejarse en diferentes planos, al cabo es la misma responsabilidad social, pero aplicada al mundo empresarial y también al comportamiento dentro de la sociedad.

Lo anterior lo comento porque creo que como sociedad debemos preguntarnos qué hemos hecho como sociedad para que los jóvenes piensen y actúen como lo mencioné previamente, y más todavía, qué estamos haciendo ahora para que ese comportamiento no se siga replicando.

Abundando en lo antes señalado, las preguntas anteriores se pueden englobar en una sola: ¿Qué tan socialmente responsables estamos siendo para que la juventud actual se comporte de esa manera?

No es cuestión de dejarle al gobierno, a las empresas o en los medios de comunicación la responsabilidad de hacer algo para modificar el comportamiento de los ahora llamados millenials; es algo que necesitamos hacer, creo, desde casa.

Generar una cultura que motive el soñar, el buscar algo en el futuro y que es necesario un esfuerzo para alcanzarlo, pero no como un castigo que implique masoquismo, sino dándole un sentido a su propia vida.

Como sociedad tenemos que cumplir esa responsabilidad para que esos jóvenes tengan un mejor futuro para ellos mismos, y no se conviertan en esclavos de la tecnología, pensando que en ella está su sentido de vida.

Estamos ya en la Cuarta Revolución Industrial y empezamos a ver cosas que eran hace poco de ciencia ficción, y qué bueno, pero nuestra responsabilidad social no puede ni debe quedar soslayada ante la impresionante tecnología.

Seguiremos platicando …


20 de julio de 2017

La educación en ética y responsabilidad social

Considerando todo lo leído y estudiado sobre la Responsabilidad Social, una de las conclusiones a las que he llegado dice que para lograr su funcionamiento es el estudio y la aplicación de la ética, buscando sea de la manera más práctica posible.

Esto lo comento porque hace unos días tuve la oportunidad de convivir con un sobrino de 13 años de edad, al cual busco influir para que tenga un comportamiento responsable socialmente, considerando que los ya no niños y casi jóvenes de esa edad, tienen, por lo que él me comentaba, una actitud egoísta y algo hostil para con sus amigos y compañeros, aunque no me lo dijo con esas palabras, buscan presumir a los demás y tener artículos como un reloj de ciertas características para ser más o al menos igual que los demás.

La pregunta aquí es el cómo poder lograr una influencia en él, considerando que los chicos de esa edad viven en un entorno en el que amigos, películas y series de televisión, enaltecen el egoísmo y el individualismo como las mejores formas de vida y que por lo tanto hay que hacerlas parte de su propia vida.

Lo anterior me llevó a pensar que quienes estamos involucrados en este tema, y que algunos conocimos inicialmente como una forma de gestión en las empresas, tenemos la responsabilidad social de buscar la manera de influir en la juventud, para que esta (la responsabilidad social) se convierta en una de sus normas de vida, desdeñando ese individualismo antes mencionado.

Si bien ha sido posible influir en los adultos jóvenes y mayores para que consideren este tema en su vida personal y profesional, lo cual es obviamente benéfico para la sociedad, considero que es en la juventud y más todavía en la niñez, donde se tiene que hacer más todavía.

Ahora bien, el hacer algo con los niños en los temas de ética y responsabilidad social, tiene la gran dificultad que muchos mayores apoyados inconscientemente en las series de televisión, películas y en formas de ser muy arraigadas, consideran que un comportamiento ético, de ayuda y apoyo a los demás, es algo que no tiene ningún valor y por lo tanto no vale la pena apoyarlo.

Algo ya se ha empezado a lograr en términos de sustentabilidad, las campañas de cuidado del planeta como por ejemplo el poner la basura en su lugar, de alguna forma han creado una inquietud entre los jóvenes y niños y eso es bueno, pero eso no llega todavía a lo que se refiere a la relación humana.

Es cierto que en toda la historia de la humanidad los conflictos entre personas han sido la tónica, y que posiblemente la aplicación de la ética y con ella la responsabilidad social sea algo quijotesco y por lo tanto nunca se aplique plenamente; sin embargo, creo que vale la pena el esfuerzo de lograrlo, buscando que el futuro de los ahora niños y jóvenes sea en un mundo mejor al actual; empresas y personas socialmente responsables y con un planeta sustentable en todos los sentidos.

La motivación para buscar ese mundo socialmente responsable, son precisamente esos ahora niños y jóvenes.

Seguiremos platicando …