La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las

La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las
En 1953, Howard R. Bowen definió a la Responsabilidad Social del Empresario como “…las obligaciones de los empresarios para seguir políticas, tomar decisiones o adoptar líneas de acción deseables en términos de los objetivos y valores de la sociedad”. ETICA Y SUSTENTABILIDAD: VALORES BASICOS PARA LAS EMPRESAS

12 de enero de 2017

El vaso medio lleno

A riesgo de obviedad, es claro que a pesar del gran número de organizaciones y profesionales que existen a nivel mundial apoyando y promoviendo la responsabilidad social y la sustentabilidad en conjunto, todavía no impacta de manera profunda y decisiva en el ámbito empresarial y en la sociedad en general.

El 2016 dejo claramente en forma explícita, que todavía persiste de manera clara el egoísmo y la cerrazón en sociedades que se esperaba tuvieran una actitud más proclive a la solidaridad y subsidaridad, concretamente me refiero al llamado “brexit” y la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

Para el logro de ambos acontecimientos, se utilizaron consignas que enaltecían un egoísmo y superioridad de quienes las favorecían, poniéndose en actitud de víctimas y de ser los “buenos de la película”, teniendo ellos la fórmula mágica para resolver los problemas sociales y económicos de ambos países.

Es cierto que la globalización como se ha realizado hasta ahora no es la panacea que se considero hace por lo menos 30 años, todavía falta mucho por hacer para terminar la pobreza a escala mundial y los conflictos civiles que se registran en el mundo.

Pero este fenómeno globalizador se ha logrado principalmente gracias a los enormes avances tecnológicos que nos está tocando ver y disfrutar, y con una perspectiva de un enorme avance para al menos la próxima década, lo cual es bueno. Sin embargo el avance en términos humanos como son la ética y la colaboración se ha quedado rezagado.

Un ejemplo de lo anterior es el cambio climático, es verdaderamente de sorprender que el nuevo presidente estadounidense, dude de la veracidad de lo declarado por organizaciones científicas serias sobre este fenómeno.

Algo similar sucede en el mundo financiero a escala planetaria; de la crisis que estallara en el 2008, se saben claramente las causas que la produjeron, que no fueron por aspectos matemáticos o estadísticos, sino por la codicia desmedida (aunque suene redundante) y una avaricia igualmente sin límite, carentes totalmente de ética y de solidaridad; y ante esto: ¿qué se ha hecho? Nada. Las reglas de operación en los mercados siguen siendo las mismas de antes de la crisis como si nada hubiera pasado.

Es por ello que la sociedad mundial está desfasada; la tecnología avanza de manera impresionante, y la ética, la solidaridad y la responsabilidad social caminan a un paso lento. Pero ello no se debe a sí mismas, sino a la actitud y comportamiento del ser humano que no quiere ver más allá del presente, del aquí y del ahora.

Qué bueno que existen organizaciones y profesionales que impulsan y promueven la responsabilidad social, enalteciendo la ética y la solidaridad.

Afortunadamente es posible encontrar en todo el mundo diversas manifestaciones y modos de poner en práctica esa responsabilidad social, buscando poner fin a ese capitalismo salvaje heredado de hace dos siglos.

Pero a pesar de esto todavía falta mucho por hacer y no quiero pensar que su logro pleno sea una utopía, algo inalcanzable.

Seguiremos platicando ….





10 de noviembre de 2016

Economía y Responsabilidad Social

Considero que en la mayor parte de la literatura relacionada a la responsabilidad social a la que he tenido acceso, ya sean libros o artículos, muy poco o nada se hace alguna relación con la economía, ciencia que de alguna manera se maneja y es operada de forma independiente.

Esta poco o nula conexión, tal vez se deba a que la economía es manejada desde la óptica financiera primordialmente, lo cual si bien esto es válido, no toma en cuenta que en el fondo su palanca principal es el comportamiento humano, es decir, actitudes y valores de quienes tienen dinero como de quienes lo necesitan, y más todavía de aquellos que lo administran.

Es posible que solamente en el mundo académico se recuerde y mencione que el origen de esta ciencia se debe a un profesor de ética, Adam Smith, quien en sus escritos habla de la motivación del productor y del comerciante para operar en el mercado, y dicha motivación es una actitud eminenteme humana basada en la ética.

Así por ejemplo se habla de aspectos básicos como el Producto Interno Bruto, la inflación o la tasa de interés por mencionar algunos, como si fueran aspectos ajenos al comportamiento humano, cuando en todos ellos está inmersa la responsabilidad social, ya que su comportamiento, tanto positivo como negativo, tiene una motivación humana y por consiguiente un resultado o efecto también en las personas.

Como es sabido, la economía surge de la escasez, y su propósito es administrar los recursos de la mejor manera posible precisamente por dicha escasez, y esa administración debe ser, según enseñó Adam Smith, para beneficio del ser humano, que ayude a mejorar su bienestar material y eventualmente un medio para alcanzar la felicidad (algo personal y subjetivo).

Y en ello está inherente la responsabilidad social, en tener como objetivo el mejor manejo y uso de los recursos para el beneficio de toda la sociedad.

Desafortunadamente creo, la economía, y sobre todo en su parte financiera, se ha desvirtuado buscando la ganancia para unos cuantos, prueba de ello son las crisis vividas en el año 2000 y más todavía la que se presentó en el 2008, si vale ganar claro, pero no a cuenta de otros.

Por lo anterior, el gobierno, sin importar su color o tendencia política, tiene la responsabilidad social de que el Producto Interno Bruto aumente, que la inflación disminuya, todo ello en beneficio de la sociedad. Y que los mercados financieros no se conviertan en un juego de azar donde haya pocos ganadores y muchos perdedores.

A las empresas que en términos jurídicos se les ha dado el calificativo de persona moral, que efectivamente actúen como personas y que el calificativo moral lo pongan en práctica y no se utilice este término como un mero calificativo sin ningún tipo de sentido ético.

Todo lo anterior pueda sonar utópico, sin embargo es necesario recordarlo y hacer énfasis en ello y tal vez, la responsabilidad social sea la base de las relaciones económicas que en su base son sociales.

Seguiremos platicando …

27 de octubre de 2016

Empresa: un concepto estigmatizado

La mentalidad de ganancia unida a una actitud individualista es algo que imperado prácticamente desde tiempos inmemoriales, y que actualmente en el pleno siglo XXI sigue igual y plenamente vigente.

Y es con esta concepción con la que surgió el concepto empresa que en la actualidad se utiliza, uno o unos (los socios), son los que buscan la ganancia solamente para ellos, siendo el resto de los participantes o involucrados en esa empresa, el medio para obtener la pretendida y mencionada ganancia.

Luego entonces, la empresa se ha convertido en el estigma para la obtención de riqueza para unos cuantos, pocos han sido los grandes pensadores en al menos los pasados dos siglos, en considerarla como una organización de beneficio social en el más amplio de los sentidos.

Con este esquema de apoyo a un sector social determinado o para la sociedad en conjunto, se pueden clasificar las llamadas empresas sociales. Empresas sí, pero que requieren tener el “apellido” social para estén fuera de la clasificación tradicional.

En estas empresas su propósito es al revés de lo que tradicionalmente se ha considerado, la ganancia obtenida es el medio para un fin social, y su personal y todos los involucrados es el instrumento para alcanzar una utilidad para un grupo social determinado o para la sociedad en conjunto.

Este nuevo tipo de organizaciones buscan modificar el estigma tradicional de lo que se considera una empresa, una entidad como se mencionó al inicio, para la obtención de ganancias para solamente unos cuantos.

¿Llegará un día en que el pensar en una empresa lleve implícito el concepto social sin tener que ponerle el “apellido social”? O dicho de otra forma: ¿Pensar en términos sociales?

Es un hecho evidente que vienen creciendo en forma significativa los llamados “negocios sociales” en todo el mundo, los cuales vienen a representar un cambio de mentalidad tradicional de lo que es y para qué sirve una empresa. Empresarios que buscan la ganancia o riqueza de manera muy diferente a lo que viene siendo el estigma de la empresa imperante durante muchos, muchos años.

Esta dicotomía entre lo individual y lo social se viene presentando de manera clara en lo que se entiende como empresa, siendo por ello necesario hablar de empresas o negocios sociales, para diferenciarlas de aquellas que buscan lucrar para un solo dueño o nos cuantos que no toman en cuenta a la sociedad pero que si logran su utilidad a través de ella.

Tal vez ahora nos encontremos en el umbral de una nueva era en la cual el componente social sea más considerado, y por ese mismo hecho de estar en el comienzo, la mentalidad individualista se resiste a desvanecerse.

Los estigmas no tienen que ser necesariamente eternos, y así como llegaron pueden irse. De la misma sociedad depende no quedarse en el umbral y convertirse en una sociedad donde todos sean socialmente responsables en el amplio sentido del término.

Darse cuenta que la responsabilidad social es un concepto que siempre ha existido, pero que en esta nueva era está siendo revalorado, pensando que somos personas que aunque suene tautológico somos sociales.

Seguiremos platicando …