La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las

La Responsabilidad Social, la Sustentabilidad y la Etica, son los Valores básicos para las
En 1953, Howard R. Bowen definió a la Responsabilidad Social del Empresario como “…las obligaciones de los empresarios para seguir políticas, tomar decisiones o adoptar líneas de acción deseables en términos de los objetivos y valores de la sociedad”. ETICA Y SUSTENTABILIDAD: VALORES BASICOS PARA LAS EMPRESAS

6 de mayo de 2019

Escasez Social


Uno de los objetivos, o tal vez el único, que preocupa de manera principal a la sociedad en general, es el bienestar económico, algo que puede sonar obvio, sin embargo, el alcanzarlo no depende únicamente de factores estrictamente económicos.

Considero que es importante recordar y tener siempre en mente, que ésta ya mencionada ciencia económica es parte de las llamadas ciencias sociales, y por ese simple hecho, su desenvolvimiento, desarrollo y mejora, depende en mucho del accionar social del ser humano.

El accionar humano se refiere principalmente a la forma como nos relacionamos en nuestra convivencia y de manera importante, lo que hacemos y estamos dispuestos para mejorarla, y esto incluye la parte económica.

Todo esto dicho en términos económicos se refiere a la generación de valor social, es decir, hay que fortalecer las relaciones humanas: el respeto, la amistad, la justicia, la libertad, el amor, la honestidad y la tolerancia principalmente.

Esto en conjunto servirá para formar el llamado capital social, es decir, lo que llamamos comúnmente cooperación, pero que comprende o está formado por las redes sociales y la confianza mutua principalmente.

Con base en esto dicho y volviendo al punto inicial de la necesidad de mejorar el bienestar económico; pues entonces de lo que se trata es de fomentar el capital social y con ello el valor social; aspectos que propiciarán el bienestar económico.

Un claro ejemplo de lo antes señalado son los países nórdicos que cuidan y fomentan las relaciones humanas, la cooperación por ejemplo, con lo que su capital social va en aumento.

Si queremos que este país mejore económicamente necesitamos una mayor responsabilidad social, que implica incrementar nuestros valores sociales como la honestidad, la tolerancia y la cooperación, por mencionar algunas de las que considero principales.

Si queremos tener un país rico, en donde la población pueda tener un mejor nivel de vida, debemos buscar pensar inicialmente en términos sociales; si quiero estar mejor, el otro debe estar también mejor (valor social), ambos como parte de la sociedad, si buscamos el mutuo beneficio (capital social) estaremos propiciando una mejoría para toda la población.

Se habla de una falta de productividad en términos económicos, y que eso repercute en los niveles salariales; pero esa productividad no es solo el hacer más de algo, sino hacerlo mejor y pensando en el beneficio de empresa y sociedad en general.

Es seguro que todo esto suene raro, pero la verdad es que no estamos educados a pensar en términos sociales, sino solamente en términos individuales (primero yo, después yo).

En suma, un aumento del capital social es un factor clave para que el país pueda estar mejor en términos económicos. Y para ello necesitamos educar en valores sociales, de ahí nace todo, la forma de ser y actuar de cualquier persona y por consiguiente de la sociedad en general. Quiero pensar que estamos a tiempo.

Seguiremos platicando …





8 de mayo de 2018

Propósito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible


Desde su aprobación y puesta en marcha el 25 de septiembre de 2015, los llamados Objetivos de Desarrollo Sostenible, son cada vez más mencionados desde diferentes ángulos y perspectivas, tanto en su complejidad, en su grado de ambición para alcanzarse; y para algunos pesimistas, creo que son los menos, la imposibilidad de lograrlos.

En cualquier caso, considero que son, sino el primero, si al menos un esfuerzo serio y a nivel mundial de pensar en el futuro que se quiere para la humanidad toda; sin importar credos religiosos o cualquier otro tipo de credo ideológico. Creo que ese afán de quererse diferenciar del otro por su condición económica o religiosa que se inició en el siglo XIX y tuvo su climax en el siglo XX a través de las llamadas “guerras mundiales”, debe quedarse ya en el pasado en donde están y no querer repetir las llamadas “guerras frías” o cualquier otro tipo de guerras que sin importar sus temperaturas, no han hecho más que separar a la humanidad en “islas” o comunidades generando un aislamiento sin sentido.

Es paradójico que en este siglo XXI con un internet muy avanzado con posibilidades todavía inimaginables, con una múltiple cantidad de las llamadas “redes sociales”, con una inmensa cantidad de tecnologías que acercan a los seres humanos literal y metafóricamente, todavía se sigan manteniendo mentalidades de varios siglos atrás que buscan diferenciar y separar a los seres humanos por su origen étnico, por su nacionalidad, por su idioma y por sus preferencias sexuales.

El desarrollo tecnológico logrado desde la invención de la máquina de vapor en el siglo XVIII, hasta al menos el internet a fines del pasado siglo XX, han rebasado y avanzado con un mucho en relación al desarrollo social en estos pasados 200 años.

¿Cómo es posible que a fines de la segunda década del siglo XXI? Época en la que estamos, se sigan presentando problemas de discriminación racial y esclavitud, y lo estemos viendo a través de nuestros inmensos televisores de pantalla plana de tipo digital; ¿no es todo esto una contradicción y un contrasentido? ¿qué clase de raza somos?

Sigo sin tener respuesta; pero considero que estos Objetivos de Desarrollo Sostenible, pueden ser un primer paso, que pueda servir para un lavado de conciencia para toda la humanidad, sin importar las diferencias circunstanciales como idioma, color, nacionalidad o credo religioso.

Ya es hora que la humanidad empiece a tener madurez, piense como adulto y deje sus actitudes juveniles o infantiles de querer sentirse superior al otro, de creer que tiene más que el otro por ser de un color o una creencia determinada.

Como dije antes, dejar eso en el pasado y pensar en un futuro en el que todos estamos involucrados porque estamos en el mismo planeta; y buscar que nuestro viaje por el universo a través de este vehículo que llamamos tierra, sea emocionante, divertido y de aprendizaje tanto para nosotros como para las generaciones futuras. ¿La otra opción? Destruirnos todos desde ahora y así no tendremos problemas en el futuro.

Seguiremos platicando ….
  


20 de abril de 2018

Entornos de trabajo emocionalmente saludables


Recientemente en una publicación que hablaba sobre una organización española dedicada a promover la Responsabilidad Social, se utilizó una frase que me resultó por demás interesante y que considero cubre mucho del fondo y trasfondo de dicha responsabilidad: se menciona que una organización tiene como principal función el generar “Entornos de trabajo emocionalmente saludables”.

Debo reconocer que la expresión me encantó porque encierra, desde mi punto de vista, una de las principales obligaciones que tiene cualquier organización, sea o no de lucro, y esto lo digo por la “sencilla razón”, de que, en dicha organización, laboran, viven y conviven personas, seres humanos aunque suene obvio.

Y dichos seres humanos aunque pueda sonar redundante, sienten, y por lo tanto se emocionan; se enojan, ríen, en ocasiones lloran, anhelan y se entristecen. Ningún empleado puede dejar “su humanidad” en la puerta de la empresa, y funcionar como una máquina o robot dentro de ella.

Ahora bien, el que se diga que una de las principales funciones de una organización es el de crear un entorno de trabajo emocionalmente saludables, una forma de interpretarse puede ser el que el personal sea feliz mientras esté trabajando. Puede que tal vez suene raro eso de que la “persona esté feliz mientras labora”, pero: ¿Por qué no puede ser? ¿En dónde está escrito que no se pueda sonreír o ser feliz en el tiempo en que se está en el centro de trabajo?

La formalidad en el actuar y comportarse no está reñido con el buen humor y el bienestar.

Ya se ha dicho la cantidad de horas que se está en el trabajo en relación a las horas de vida, siendo al menos un tercio, más el tiempo mental cuando se está pensando en cosas por hacer, o preocupaciones relacionadas al propio trabajo, tal vez no nos podemos deslindar de “la chamba”, pero no es una maldición ni mucho menos.

En esa mencionada chamba están nuestros objetivos profesionales, una posición que estamos buscando, o tal vez también el obtener un ingreso determinado para un proyecto personal. Y ser psicólogo, creo que es lo más sano y divertido estar en un ambiente saludable y positivo en el camino para lograr el objetivo buscado.

En términos filosóficos tal vez, disfrutando el viaje que nos lleve al objetivo buscado, y ese viaje puede ser en “una nave que se llama organización”. Suena utópico, tal vez pero no para todos, he tenido la oportunidad de conocer personas que sin considerar el puesto que ocuparon, disfrutaron el “viaje” en la empresa para lograr sus objetivos personales y profesionales. Los cuales de alguna manera están ligados.

Finalmente, estoy convencido que este es el propósito de cualquier organización, generar ese entorno saludable, que por ello se tiene que buscar ser sostenible o sustentable, siendo este el propósito último de la sustentabilidad; propiciar un ambiente saludable; física o de manera ecológica, pero también emocionalmente, y si no es así entonces; para qué. Al fin y al cabo somos seres humanos.

Seguiremos platicando …